martes, 10 de julio de 2018

Entrevista al Escuadrón Cinco.-Paulo César Ramírez Villaseñor.



¡Hola, Bibliófilos!

*El texto de esta entrevista ha sido realizado en conjunto con el autor: Paulo César Ramírez Villaseñor, por lo que notarán un cambio en la color y tipografía. En mi caso utilizaré una letra simple, mientras que en el caso de Paulo, se utilizará cursiva y negrita.*


Bienvenidos a un nuevo programa de La Biblioteca de Ailuz. Cómo verán hoy no vengo sola sino que vengo sumamente bien acompañada por cinco grandes.

Hoy les presentamos una entrevista fuera de lo común, donde los invitados nos hablarán un poco de la increíble obra de Paulo César Ramírez Villaseñor, autor de El Escuadrón Cinco, contra la terrible orden de los thelemitas.

Ailuz:—Bienvenidos Sr. Patton... Rasputín... Oh, la bella Mata Hari, si me permites... Pase usted señor Lawrence de Arabia... —Se le acerca al oído y le susurra. —¿Cómo? ¿Solo Lawrence? Claro, por supuesto. —Sonríe. —Y por último, el increíble Pancho Villa. Bienvenidos, una vez más, a este humilde espacio. Felices estamos de que hayan accedido a esta pequeña entrevista. —Señala un confortable sofá. —Siéntense y pónganse cómodos, que esta es su casa. —Mata Hari se acerca con paso grácil a la presentadora y le susurra amablemente. —¿Cómo? Claro. —Asiente. —¡Producción! Un vaso de agua para la señorita y los señores, por favor.

—Cambie mi agua por un bourbon, doble. —interviene el hombre del uniforme militar estadounidense. Es Patton, quien recibe las miradas reprobatorias del resto de los invitados.

—¿Qué? Si a Margaretha la llaman señorita ¿por qué carajos no puedo pedir un whiskey?

—¡Más respeto para la Señora! —exige el monje.

Mata Hari sostiene del brazo a Rasputin. El monje parece estar a punto de ponerse de pie, pero el suave contacto de la cálida piel y la boca de la mujer cerca de su oído, susurrando, le tranquiliza de inmediato. 

—No le haga caso, señito Ailuz, tá loco. —dice Villa, interviniendo— Ya sabe usted cómo son los pinches gringos. Con el agüita estamos bien, gracias.
Ambos se lanzan una mirada que casi saca chispas, pero que no pasa a mayores cuando llegan las bebidas.

Mientras tanto, Lawrence de Arabia permanece tranquilo pero atento. Puede notarse lo acostumbrado que está al comportamiento y forma de ser de sus compañeros.

A:—Muy bien, ahora que estamos todos cómodos y bien hidratados, pasemos a las preguntas que tenemos preparadas.

Los invitados asienten mientras se acomodan en el sofá. La presentadora y, próxima, entrevistadora se acomoda graciosamente en su butaca, mientras toma su bloc de notas y se aclara la garganta.

A:—Muy bien. Comencemos. Sr. Rasputín, todos sabemos o, más bien, imaginamos que usted ha sido quién profetizó su regreso a este plano como personajes de este libro. ¿Podría ilustrarnos cómo ha sido la experiencia de regresar en la mente de quien los trajo nuevamente a la vida?

Rasputín acicala un poco su barba, observando con la mirada fija en ningún lugar, meditando sus palabras antes de responder: —Bueno, no han sido pocos los autores que han decidido traer mi figura a la cultura popular, la mayoría de ellos como un personaje antagónico, por lo que de manera particular la experiencia ha sido muy halagadora y especialmente satisfactoria, en particular por compartir experiencias fuera de este mundo con algunos de mis compañeros.    

A:—Muchísimas gracias por su repuesta, puedo imaginar cuan maravilloso ha sido. –Sonríe mientras se dirige esta vez a la única señorita del notable quinteto. —Señorita—Patton ríe—, ¿qué puede decirnos del señor Paulo César Ramírez Villaseñor? Ya que ha habitado largo tiempo en su mente, ¿qué podría contarnos de él?

Mata Hari: —¡Oh, esa es una excelente pregunta!—dice, dejando escapar una ligera sonrisa. —He estado en su mente, tanto, que pudiera contar todos sus secretos, pero solo les diré algo que no aparece en ninguna de sus fichas biográficas, ni está en sus redes sociales y que es muy poco probable que lleguen a ver: Tiene un tatuaje en la espalda con una letra hebrea rodeada en llamas, ¿raro no?.—dice, guiñando un ojo de manera coqueta. 

La entrevistadora se acomoda en su butaca y pasa las hojas de su bloc de atrás hacia delante y viceversa en busca de la siguiente pregunta. Se rasca la sien con el bolígrafo con incrustaciones de Swarovsky.

A:—Señor Lawrence de... —Carraspea. —Lo siento. Señor Lawrence, ¿cómo ha sido su experiencia y, si tiene conocimiento, la de sus compañeros a la hora de formar parte de esta épica historia?

T.E. Lawrence: —Primero, muchas gracias por invitarnos a venir a La Biblioteca de Ailuz y que seamos nosotros, la dama y mis compañeros presentes, quienes respondamos esta ingeniosa entrevista. Ha sido una idea muy original. —comenta, dibujando una sonrisa limpia y honesta en su rostro. —En cuanto a su pregunta,con toda sinceridad no ha sido sencillo. Cuando el MI6 me notificó que formaría parte de un grupo tan peculiar, nunca me imaginé lo que hemos tenido que pasar. Y no me refiero solo a los peligros enfrentados en la aventura, la misma convivencia entre nosotros ha transcurrido en ocasiones bajo términos, ásperos por decir poco. Aunque, al final las cosas nunca han pasado a mayores, creo que lo más complicado ha sido el poder mantenernos unidos.—sonríe y en sus ojos claros brilla un recuerdo—Alguna vez, en Egipto, fue especialmente complicado—externa, aún entre risas y dirigiendo su mirada a Pancho y Patton, los que no se dan por aludidos ante lo dicho por Lawrence.     

A:—Quienes hemos leído sus aventuras, tenemos la duda de quién se esconde detrás de la máscara de gas. Sí, hablo del hombre misterioso. ¿Qué puede decirnos de él? ¿Han logrado averiguar algo más de ese hombre?

Todos se miran entre sí un instante. Hay cierto dejo de duda en el aire, pero la voz salvadora interviene de inmediato.

Mata Hari: —Se trata de nuestro empleador, un agente importante del MI6. Digamos que es el miembro detrás del escritorio del Escuadrón Cinco.

A Pancho Villa se lo nota un poco fuera de sí.

A:— Señor Villa, por favor tranquilícese que es su turno. —El hombre la mira con el ceño fruncido y se sienta nuevamente un tanto ofuscado. —Muchas gracias. Continuemos. Dígame, Señor Villa, ¿qué opina usted de la historia que les ha tocado vivir? ¿Por qué los lectores deberían conocer sus travesías?

Pancho Villa: —Ah pos mire, señito Ailuz. —dice, acomodándose el sombrero. —Tienen que leerla, pos porque leer es bueno. Yo prefiero pagar primero a un maestro que a un general; además pues si les gustan las aventuras y la acción, con nosotros está lo mero mero.
En cuanto a lo que me pregunta de que qué opino de lo que me tocó vivir, estoy contento más no satisfecho. A la mejor va a decir que no tengo llenadera, pero a mí como que me hizo falta repartir más trancazos.

A:— Y por último, ¿cómo se han sentido en el mundo literario? ¿Qué les gustaría ver en los próximos meses y/o años? ¿Cómo se imaginan a Paulo en un futuro?

Rasputín: —Algunos de nosotros hemos aparecido en distintas obras, aunque cierto es que nunca habíamos participado juntos. Yo me siento tan cómodo que incluso le he pedido al autor un pequeño favor y me permita volver a Rusia para arreglar ciertos asuntos personales.

Mata Hari: —Y no eres el único, cariño. —interrumpe la mujer, tocando el hombro del monje. —El agente doble hache y yo estaremos en Nueva York en una misión especial.

Patton: —¡Ay que puta alegría!—interviene el militar—A mí lo que me gustaría ver es que el cabrón del autor se pusiera a terminar de una buena vez mi aventura con el mexicano y se dejara de estar escribiendo sus fantasías prehispánicas.

T.E. Lawrence: —Compañeros, ¿Podríamos centrarnos en lo que nos están preguntando, por favor? Si bien Paulo tiene planes para nosotros e incluso el avance de su proyecto en el que aparecemos es considerable, debemos tener en cuenta que no somos lo único en lo que puede centrarse. Desde luego que deseo tanto como ustedes, y como algunos de los lectores, que nuestras aventuras continúen, pero entendamos que Paulo tiene también otros proyectos. Y ese es el Paulo que yo quiero imaginar, uno que escriba y nos cuente más historias, no solo acerca del Escuadrón, sino de otros mundos y otros personajes.

Pancho Villa: —¡Híjole, güero, que requetebonito discurso! Y aunque coincido contigo en unas cosas sí y en unas cosas no, también el pinche gringo latoso tiene razón. ¡Primero, lo primero! Pero además, no nomás depende de lo que el pelado este del juntaletras escriba. Nos tienen que leer primero en nuestra aventura contra los Thelemitas estos, y ya de ahí si les gusta, pos que la editorial de la olita nos publique. Y tampoco es enchilame otra. Hay que tener paciencia, ¡y miren que lo estoy diciendo yo!

A:—Muchísimas gracias por el tiempo dedicado a este humilde espacio. Espero que se hayan sentido cómodos. Mil gracias por su paciencia y respuestas. —Los invitados comienzan a levantarse, mientras la cortina del programa comienza a sonar —. Y así es como damos por concluida esta increíble entrevista, esperamos hayan disfrutado tanto como nosotros de estas preguntas y sus respuestas. Sin más que decirles, despedimos a nuestros invitados deseándoles un gran y merecido éxito.

El público se pone de pie y comienza a aplaudir fervientemente. A medida que aparecen los créditos, se puede observar como poco a poco los invitados se alejan hablando entre ellos, mientras la presentadora se quita el micrófono y bebe directamente de un botella de agua mineralizada con gas. Sonríe y también se aleja.




Por último, y antes de despedirme, quiero agradecer a Paulo, no solo por el tiempo dedicado, sino también por haber accedido a realizar esta entrevista tan fuera de lo común. Ha sido un enorme placer conocer sus respuestas y, en mi caso, reencontrarse con los personajes. 

Si aún no han leído El escuadrón cinco contra la terrible orden de los thelemitas, los invito a que lo hagan ya que estoy cien por ciento segura de que no se arrepentirán. 

Y eso ha sido todo por la entrada de hoy. Espero que hayan disfrutado tanto como yo al entrevistar a estos personajes tan increíbles. 

Sin más que decir, me despido. Gracias por una vez más estar aquí. 


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2 comentarios:

  1. Ay, Dios, me encantan estas entrevistas xD Muy fan de "este" Rasputín jajaja Y el mejor Lawrence, que apenas habla pero se entera de toh.

    Saludos desde https://lacontraportadablog.blogspot.com/

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  2. Una entrevista espectacular, original y muuuy marchosa.
    Me ha encantado y ahora tengo mono de leer ese libro.
    Enhorabuena preciosa.

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