Agatha Christie.




¡Hola Bibliófilos!

Bienvenidos a una nueva entrada al blog.

El día de hoy, ante el aniversario de una de las mujeres más grandes y reconocidas de la literatura, en especial de la novela policial, he decidido traerles esta entrada rápida en las que quiero compartirles parte de la historia de esta gran mujer, a su vez, también, una reflexión personal de lo que ha significado para mi vida literaria y cómo me impulsó.


Ahora sí, sin más preámbulos, ¡comencemos!



Un día como hoy, en el año 1976, a sus 85 años, fallecía en Wallingford, la reconocida escritora y dramaturga británica Agatha Mary Clarissa Miller, conocida y reconocida mundialmente como Agatha Christie. Agatha Christie tuvo una prolífica carrera como autora, destacando principalmente en la novela policial. Escribió un alrededor de sesenta y seis (66) novelas policiales, seis (6) novelas rosas y más de diez relatos cortos, los cuales publicó bajo el pseudónimo de Mary Westmacott.

Agatha Chsristie provenía de una familia de clase media alta, lo cual le posibilitó el estudio privado hasta la adolescencia, estudiando en diversos institutos parisinos.
En el año 1920, mientras trabajaba como enfermera en la Primera Guerra Mundial, publicó su primera novela «El misterioso caso de Styles», donde hizo su primera aparición su reconocido detective Hércules Poirot, personaje al que le siguieron Miss Marple, Tommy y Tuppence Beresford.

Durante el año 1914, se casó con el aviador Archibald Christie, de donde deriva su nombre de autora. Se divorció de Archibald en el año 1928. En 1926 sufrió un episodio de amnesia que la llevó a desaparecer durante once (11) días, para ser hallada en un hotel, registrada bajo el nombre de una de las amantes de su marido. Este hecho apareció en las portadas del The New York Times. Al hallarla, no recordaba porqué estaba allí y ni siquiera fue capaz de reconocer a su marido.
El autor Jared Cage entrevistó a testigos y familiares, para la elaboración de la biografía de la autora: «Agatha Christie y los once días perdida». Muchos de estos testigos y familiares sugirieron que Agatha Christie había hecho esto a conciencia, como una manera de ridiculizar a su marido, mientras que otros tantos sugieren que planeaba su suicidio buscando inculpar, de esta forma, a la amante de su marido por asesinato. Sin embargo, no pudo prever la magnitud que tomó el caso. También podemos encontrarnos la película Agatha (1979) en la que se recrea esta última hipótesis de su desaparición.


Su primer éxito literario llegó de la mano de «El asesinato de Roger Ackroyd» en el año 1926. Una novela controversial en el aspecto de cómo cambiaba las reglas tradicionales de la novela policíaca.

En 1930, contrajo matrimonio con el arqueólogo Max Mallowan, con quien estuvo casada hasta el último día de su vida. Los viajes realizados junto a su marido tuvieron gran influencia en varias de sus novelas, las cuales fueron ambientadas en el Nuevo Oriente

Durante la Segunda Guerra Mundial, Agatha trabajó en una farmacia de El Cairo, del University College de Londres, en donde adquirió mayores conocimientos sobre «venenos», los cuales sumó a los ya adquiridos durante los años en los que trabajó en un dispensario. El jefe farmacéutico de esta farmacia, fue quien le mencionó el uso del talio como veneno, información que Christie utilizó como método de ejecución de las víctimas en «El misterio de Pale Horse» (1961), al que agregó indicios como, la caída del cabello.

Por los años 1941 y 1942, Agatha Christie, fue investigada por la Agencia de inteligencia británica MI5, después de descubrir que en «El misterio de Sans Souci», se relataba la caza de dos agentes secretos del espionaje de Adolf Hitler en Reino Unido.

A finales de 1946 su editor cuestionó su pseudónimo en «Lejos de ti esta primavera» —una de sus novelas rosas—, algo que desilusionó mucho a la autora, porque perdía la libertad que le había dado el no escribir bajo la presión de ser Agatha Christie.
A comienzos de la década de los ’50, comenzó a escribir con mayor asiduidad, enfocándose primariamente en obras teatrales.
En el año 1955, fue fundado Agatha Christie Limited, para preservar los derechos de sus obras.


Fue designada Comendadora de la Orden del Imperio Británico en el año 1956 En el año 1961 recibió el doctorado de la Universidad de Exeter y en el año 1971, la reina Isabel II, la nombró Dama Comendadora.

La salud de la autora se vio menguada, pero ella no dejó de trabajar, apareciendo públicamente por última vez en 1974, dos años antes de su fallecimiento, asistiendo al estreno de la adaptación cinematográfica de «Asesinato en el Orient Express».

En enero de 1976, en un estado gripal, le entregó los derechos de La ratonera, su reconocida obra teatral, a su nieto.

Agatha Christie, falleció en el año 1976, a causas naturales. Sus restos descansan en el cementerio Santa María en Cholsey. Su única hija, Rosalind Hicks, nacida en el año 1919, falleció en 2004, por las mismas causas que su madre. Mientras que su único nieto Mathew Prichard, nacido en 1943, es actualmente el propietario de Agatha Christie Limited.



Como ya sabrán, quienes me conocen —aunque no lo he publicado nunca en este blog—, en mis tiempos libres me dedico a escribir, actualmente cuento con dos libros publicados y tres obras en proceso de corrección, no obstante, y a pesar de que una de esas historias inéditas es de romance, algo que me fascina escribir es la novela negra y/o policial. Es el género con el que me siento más a gusto y honestamente siento que es el que mejor se me da.
Conocí este género cuando era muy pequeña y, aunque a día de hoy las influencias son otras, en aquel momento me adentré en este mundo gracias a dos grandes autores del género policial: Sir Arthur Conan Doyle y Agatha Christie.
Gracias a ella, después de muchos años de conocer sus historias y queriendo publicar las propias,  me animé.
Lo que más me aterraba era el pensamiento machista de que las mujeres solo servimos para escribir novela rosa, algo con lo que estoy totalmente en desacuerdo, pero que sigue vigente, aún, en el siglo XXI. No obstante, yo seguía con las ganas de escribir novela negra, policial, thriller, suspense y, pensé (inserte aquí música dramática): Si Agatha Christie, pudo hacerlo, logró llegar extremadamente lejos y volverse increíblemente conocida y reconocida en una sociedad que era demasiado machista, ¿por qué yo, Ailín Calire, no puedo hacerlo? ¿Por qué no puedo, aunque solo sea, intentarlo? ¿Qué pierdo? ¿Cuánto puedo ganar si lo hago? ¿Y perder? ¿Será difícil? Probablemente, pero no por ello menos gratificante.
Por ese mismo motivo el día de hoy en su 40 aniversario de su fallecimiento, he decidido dedicarle este pequeño espacio en el blog. Porque no solo se lo merece como autora, como dramaturga, sino también como inspiración.


Y eso ha sido todo por la entrada de hoy. Espero que les haya gustado y si quieren agregar o editar algo solo déjenlo en los comentarios que yo, con el mayor de los gustos, lo leeré.

Sin más que decirles, me despido de ustedes, no sin antes recordarles que: ¡NOS VEMOS EN LA PRÓXIMA!






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1 Comentarios

  1. ¡Queee lindaaa entradaaaa, la amé! Soy una gran fan de Agatha desde que por accidente empecé a leer sus libros jajaja, ahora llevo unos cuantos leídos y definitivamente me encantan<3 sabía varias cosas de su vida pero otras de las que cuentas aquí me sorprendieron, wow, gracias por compartirlas! Y que linda la reflexión del final, me gustó mucho.
    ¡Un beso,nos leemos!

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