¡Hola,
Bibliófilos!
BIENVENIDOS.
¡Hey!
¿Qué onda? ¿Cómo están? Espero que muy, pero muy bien. Yo me encuentro más que
bien ya que les traigo, ¡por fin! y después de tanto tiempo, una nueva reseña.
En esta ocasión se trata de un clásico de la literatura que, sorprendentemente, no
había leído antes —vaya uno a saber el motivo de esto— y el libro en cuestión
es: «Crimen y castigo», de Fiodor Dostoievski.
Ahora
sí, sin más dilación, ¡comencemos con la reseña!
FICHA
TÉCNICA
Título:
Crimen y castigo.
Título
original: Prestuplenie i nakazanie.
Autor:
Fiodor M. Dostoievski
Páginas:
663
Año
de publicación: 1866
SINOPSIS
Crimen
y castigo (1866) considerada por la crítica como la primera obra maestra de
Dostoievski, es un profundo análisis psicológico de su protagonista, el joven
estudiante Raskolnikov, cuya firme creencia en que los fines humanitarios
justifican los medios, le conducen al asesinato de una usurera petersburguesa.
Pero, desde que comete el crimen, la culpabilidad será una pesadilla constante
con la que el estudiante será incapaz de convivir. El estilo enfebrecido y
compasivo de Dostoievski sigue con maestría única los recovecos de las
contradictorias emociones del estudiante y refleja la lucha extrema que libra
con su conciencia mientras deambula por las calles de San Petersburgo.
OPINIÓN
PERSONAL.
Crimen
y castigo es un libro que, a simple vista, puede parecer por demás extenso y
que, en un primer momento, nos confunde a tal punto que nos hace creer que no
lo terminaremos más y que, si lo concluimos, quedaremos igual o más trastornados que el propio Raskolnikov, sin embargo, esta apreciación inicial no es más que eso, una mera
apreciación. Cierto es que nos encontraremos con un libro poco liviano en
cantidad de detalles, a la par que para nada ligero en reflexiones, las cuales
son abordadas en su totalidad, explicando, a veces en exceso, los punto de
vista, pero dejándonos con la posibilidad de reflexionar ampliamente sobre
ellos y formarnos nuestra propia opinión sobre los diversos temas en las que se hace hincapié entre sus páginas.
Dostoievski,
ajeno a lo que sucedería en el futuro, ha plasmado en este libro una historia y
un análisis psicológico y social de la humanidad que ha trascendido hasta la
actualidad, logrando que su obra y los puntos que en ella trata ¡jamás! queden
obsoletos. Esto es en un punto magistral de su parte, sin embargo, por
otro lado podemos observar que esto está permitido también, porque los males del mundo, la psicología humana, la
moral, la ética y demás puntos, no han cambiado o mejorado, tristemente, con el
paso de los años, sino que en algunos casos ha ido a peor. Demostrándonos que
ante todo somos simples y que, no importa cuántos avances tecnológicos nos
abrumen en nuestros tiempos, la raza humana no ha sabido evolucionar a la par.
El
autor nos muestra, a través del afiebrado Raskolnikov, la dualidad que existe dentro
del ser humano. Lo bueno y lo malo. El bien y el mal. Esas voces que establecen
un sentido moral y de acción de una persona. Esto, a su vez, es complementado y
reforzado por el carácter de los personajes que acompañan a nuestro
protagonista, llevándonos a comprender la complejidad que existe en el ser
humano, al punto en el que podremos identificarnos con ellos y empatizar en un
grado máximo, a pesar de haber sido construidos por Dostoievski hace más de un
siglo. ¿Por qué? Porque, como ya mencioné, la psique del ser humano no ha
evolucionado a la misma velocidad que la tecnología. No, no hemos avanzado como
seres pensantes, como sociedad, tanto como creemos o queremos creer.
Un
libro que leí por recomendación expresa de una gran amiga y compañera de letras,
quien me otorgó la posibilidad, regalándome el libro, de adentrarme en estas
páginas y empaparme de una novela idéntica al ser humano: sencilla por fuera,
pero con un contenido que va más allá de cualquier simple apreciación. Mil
gracias, Karen, por «insistirme», sin descanso, a que le diera una oportunidad
a este afamado libro, el cual he disfrutado sin duda alguna.
En
lo personal puedo decir que no me encontré con lo que me esperaba, sin embargo,
no me he desilusionado en lo absoluto. Salvo que, durante toda la lectura del
mismo, me he sentido en un estado de fiebre y delirio constante, como si fuese
el propio Rodion Romanovitch Raskolnikov. De ahí en fuera, ha sido una gran y
magnífica experiencia reflexiva la que me ha otorgado esta lectura.
Lo
único que podría mencionar como no grato para mi persona, ha sido el final, sin
embargo, lo dejaré, como es lógico, sin desvelar, para que cada uno de ustedes pueda
forjarse sus propias opiniones, si se deciden a leerlo.
En conclusión, y redondeando, es una historia que jamás envejecerá, aunque esto en parte sea triste, y que todos, absolutamente todos, amantes o no del género deben leer. La literatura rusa, por momentos, puede resultar avasallante, sin embargo, debo reconocer que es una de las mejores. Sin lugar a dudas, recomiendo la lectura de este libro. Quizás, en principio, puedan odiarme, pero tengan por seguro que, tarde o temprano, lo agradecerán.
VALORACIÓN
FINAL
4,75/5
Y
ahora sí, sin más que decirles, me despido de ustedes, no sin antes recordarles
que: ¡nos leemos en la próxima!
AILUZ


2 Comentarios
¡Hola!
ResponderBorrarMe alegra ver que te ha gustado tanto esta novela ^^. Y aunque parece interesante, tengo que admitir que a mi no me llama mucho la atención.
¡Besos y nos leemos!
Marieta ~ Relatos de una náufraga
¡Hola! ^^
ResponderBorrarYa de entrada solo por el título y el nombre del autor es un libro que impresiona. Parece de los que cuesta leer, pero sé que es un clásico muy valorado de la literatura rusa, y quiero darle una oportunidad algún día. Cuando esté preparada, porque todavía no le ha llegado el momento, y parece una historia que hay que saborear con calma.
Besos!
¡Hola! Me encanta que me dejen sus comentarios y, por lo tanto, poder interactuar con quienes me leen. Está demás decir que acepto críticas positivas y negativas, mas no insultos y faltas de respeto, es por este motivo que los comentarios tienen moderación.
¡Respondo siempre que puedo! Así que comenten con gusto y tranquilos, siempre estoy al pendiente de lo que ustedes me quieran decir y compartir.
Ailuz.